martes, 2 de diciembre de 2008

La fiesta

Todo comenzo el dia de la celebracion del cumpleaños de mi padre, estabamos en esa gran sala, con sus 8 pilares a tan solo unos 4 metros de las paredes blancas. La luz del dia entraba por las altas ventanas, no habia nescesidad de prender sus elegantes faroles.

Entrando al gran vestubulo, estaba un mayordomo apoyado en el pilar color rojizo, como custodiandolo, como si fuera un guardaespaldas. Pase junto a el casi sonriendole, elevando un pulgar para darle animos de que todo iba a salir bien en la fiesta, aunque yo en el fondo sabia que no iba a ser asi.

Subiendo la inmensa escalera de marmol blanco en forma de caracol, me encontre con mi abuela, tan nerviosa como siempre, corriendo de un lado a otro, ya vestida con su elegante traje verde militar, porque ella no se iba a poner vestido hoy.

Mi hermana ya estaba acargo del microfono, anunciandoles a los invitados los diferentes eventos del dia de hoy. Obra de teatro a las 10, a las 12 partido de volley en la cancha, en el que papa iba a demostrar porque habia sido seleccionado, en fin , las voces que yo escuchaba se fueron convirtiendo en ecos.

Me acerque al equipo de musica, tomando el puesto de mi hermana, y comenze a tocar las melodias de fondo, pasados unos 5 minutos, me equivoque, y mi hermana ya comenzo a decirme que me largue de ahi, que todo lo hacia mal como de costumbre.

Mi abuela salio en mi defensa, pero yo solo la mire y negue con la cabeza, dandole a entender que no importaba.

Me aleje de ahi, caminando hacia la ventana, mirando el sol de esa mañana. En eso, aparecio Cristina, tan alta e increiblemente bella como siempre , con esos pantalones color beige, que ella siempre se ponia, camino con prisa hacia mi, con esa expresion que yo ya me temia.

"¿Que demonios fue lo que paso?. Tu estas mintiendo. Alejate de nosotros y no andes diciendo cosas. "

Yo me quede mirandola, al principio sin saber que decir, pero luego me arme de valor y tomando aire le respondi: "Ricardo lo sabe muy bien, solo puedo decirte que yo no se que hacer con todo esto y me sorprendio tanto como a ti"

"¡ Mientes!. Largate y no digas nada."

Vi como se alejaba, caminando tan deprisa como lo hacia siempre, y con su pelo corto reluciendo por el sol.

Me quede viendo a la ventana, con la mente en blanco, tratando de pensar que hacer despues.
Conocia a Cristina, a Ricardo y a Ana de toda la vida. Eran como ese tipo de amigos que siempre estaban ahi, pasando los años, apesar de que avesces entraban y salian de tu vida.
Pero lo mas curioso era la forma a la que me referia a Cristina, siendo la madre de Ricardo y Ana, la veia asi mismo como a ellos, como "amiga".


Camine hacia la puerta que estaba al fondo, con la cabeza baja, observando el diseño de marmol blanco y negro del piso, que formaban grandes cuadrados.
Al cruzar la puerta, me encontre en la parte de arriba de la gran sala, desde ahi podia observar a los invitados, bailando o comiendo.
Me quede un rato apoyada en la varanda, de repente, se acerco Ana.

"¿Que haces aqui?. Pense que estabas adentro."
" Nada, solo observando el panorama." Le respondi.
"Mas tarde, podriamos hablar?, mama esta muy preocupada, hace tiempos que no la veia asi...."
"¡Ah! ¡hace tiempos! Exclame.
"¿A que te refieres?"
"Nada"replique, y me fui furiosa, hacia cualquier cuarto lejos de ahi, negando con la cabeza.

Papa estaba abajo, agradeciendoles a los invitados por haber venido, y al mismo tiempo tomando una copa de vino.

Yo segui caminando por el corredor, hasta que lo vi. Ahi estaba el, fumando un cigarrillo, se sorprendio al verme, pero yo solo segui caminando como si nada, hasta perderme de vista.
De repente, me vinieron los recuerdos de aquel acontecimiento, yo ese dia llegaba cansada de trabajar, y supongo que, con algunas copas, solo buscaba relajarme. Pero Ricardo no, lo que el queria era algo mas, y lo supe desde el momento en que me agarro del brazo con fuerza y me dijo: "ven, vamos adentro.". Yo le dije que no, y ahi fue cuando comenzo todo. No se de donde saque la fuerza para golpearlo con la lampara que estaba en la mesita de noche, de ahi me pare y corri, me habia salvado.

Volvi en mi, olvidando esos recuerdos, cuando senti que una mano me tocaba el hombro. "¿Podemos hablar?". La voz de Ricardo sonaba suplicante y untanto cansada, como si no hubiera dormido la noche anterior. "No", le respondi. Pero el me miro a los ojos suplicandome. "Que quieres?" le dije. No podia contener mas mi rabia.
"Lamento lo que paso aqella noche Andrea, no se que me paso". "Ah, lo unico que se es que borracho si que no estabas" replique.
"No"Dijo, como si fuera un inocente niño que robo caramelos en una tienda.Eso hizo que me enfuresca mas.

"¿Y que no entiendes que no solo se trata de nosotros, sino tambien de nuestras familias? No ves que esto lo cambia todo?"

"Lo se". "Ojala pudiera retroceder el tiempo, de verdad que si".

"Pues no puedes". Dicho esto, me marche de ahi, lo mas rapido posible.

Mi mente daba vueltas, no sabia a donde ir, y mucho menos ahi, en un lugar que no conocia. Opte por unirme a la celebracion de la fiesta, para distraerme un rato.
Pero supongo que no fue la mejor opcion, pues al llegar al salon de baile, ahi estaban Cristina y Ana, conversando con mi padre y mi madre. Yo no sabia si alejarme de ahi o acercarme. Pero fue muy tarde, cuando mi padre me vio, me llamo.

"¡Andrea! Ven aca con nosotros, te has perdido gran parte de la fiesta". "Lo siento papa, estaba por ahi." Ana me quedo viendo con preocupacion, como si yo me fuera a echar a llorar de un segundo a otro.
"Vaya que si" Respondio papa. "Has estado muy perdida ultimamente. Ese comentario fue la gota que derramo el vaso. Cristina se puso furiosa y mama se dio cuenta. "Que es lo que sucede?" dijo ella, con voz quebrada.

"No sucede nada mama" Suplique. Pero ya era demasiado tarde, Cristina comenzo a hablar sin parar.
"Andrea dice que Ricardo quiso abusar de ella, pero lo que pasa es que los dos estaban algo pasados de copas".
"Es cierto esto, Andrea"?. La expresion de mi madre mostraba tristeza, pero al mismo tiempo, preocupacion.
"Es mejor que vayamos a hablar de esto en el cuarto de atras" Propuso mi padre.
Fuimos atras, todos en silencio, hasta llegar al dormitorio, y cerramos la puerta.
"Haber, explicanos bien que fue lo que paso."
"No sin antes llamar a Ricardo" Dijo Ana. "Quiero escuchar que tiene que decir el".
"¿Pero como te atreves a decir que tu hermano hizo semejante estupidez"?
"Llamenlo" Mi padre caminaba de un lado a otro, con la mirada fija en la chimenea.
Ana salio. Todos nos quedamos dentro, sin saber que decir. Pasaron unos 10 minutos y Anna y Ricardo entraron por la puerta, se notaba que Ana ya habia puesto al tanto a Ricardo de la situacion, porque su miraba no mostraba ninguna sorpresa.
"Ricardo, dinos que fue lo que sucedio esa noche"La voz de mi padre sonaba cada vez mas fuerte.
"Los dos estabamos algo pasados de copas"dijo, con esa voz tan inocente que yo tanto odiaba.
"¡Mentira! , solo yo tome esa noche, y yo aun estaba conciente de todo, tanto como Ricardo."
"Eso no es del todo cierto Andrea."Su tranquila voy me desesperaba mas.
"Ah, entonces dime porque cuando me besastes, no recuerdo haber sentido que habias tomado licor, y como digo, yo estaba tan conciente como tu Ricardo".
"No es mi culpa que tu no te hayas dado cuenta de eso"
"Si ven, ambos se pasaron de copas y ya." Cristina queria salir rapido de esto.
"Por favor, traten de entender, no tuve control de la situacion" Ricardo parecia un niño perdido.
"Andrea, ¿esto es cierto?"Parecia que papa iba a estar apunto de estallar
"No se, Ricardo no parecias el mismo."Repuse.
Ana era la persona de peor aspecto del cuarto, como que queria decir algo, pero no se atrevia.
Cristina se veia confundida. Papa miraba a todos los presentes, uno por uno, como si quisiera interrogarlos a solas.
Pero Ana rompio el silencio y dijo: "Ricardo, yo te quiero, pero voy a tener que decirlo".
"¿Decir que?" Cristina era desesperada.
"Mama, hace un tiempo paso algo parecido con otra chica, asi que a quien voy a creerle ahora es a Andrea".Todos me miraron a mi, y yo no sabia que decir.
"Voy a hablar a solas con Andrea". Papa me hizo una señal y yo lo segui en silencio. Fuimos a otro cuarto, al cerrar la puerta papa me dijo. "Andrea, no tengas miedo de contarme que fue lo que paso, solo quiero que me digas la verdad." Y lo hice, le conte todo, detalle pir detalle, hasta la parte cuando sali corriendo y me aleje de ahi en mi auto. Muy bien. Regresaoma la otra sala, pero Cristina, Ana y Ricardo ya no estaban.
"Se han marchado" Dijo mama con un hilo de voz. "Bueno pues, lo que ahora toca es poner la denuncia".
"No" dije, y me sorprendi un poco de mi misma.
"Pero como vas a decir eso, hay que hacerlo" Repuso mama.
"No" Replique. "El ya me dijo perdon, aunque se que eso no es suficiente, ni repara nada."
"Eso no lo decides tu" Dijo papa furioso.
"Si lo decido yo, ya que me paso a mi.No puedo seguir hablando de este tema, nescesito salir de este cuarto, por favor."
"Esta bien, hablaremos en casa". Y sin mas sali de ahi.

La fiesta siguio, pero mi mente estaba ausente.Pasaron las horas y ya llego el momento de regresar a casa.
Mis padres me apoyaron en mi descicion y trataron de compenderme, apesar que les costo mucho.

Ya todo habia acabado, excepto una cosa, mi amistad con Ana, esa pregunta aun estaba sin respuesta.

Ella me llamo semanas despues, preguntandome como estaba etc lo de siempre.
Yo solo tuve que decirle que mil gracias por haberme apoyado y haber sido honesta, y que es muy trsite que avesces se encuentra mas apoyo en los amigos que en la familia mismo.

1 comentario:

GuayaquilSpy dijo...

hola Maria Jose, Te invito a formar parte de la Campaña Bloggers contra la violencia en el hogar, http://violenciafamiliarguayaquil.blogspot.com

Me ha gustado mucho tu blog. Muy buena tu historia.

Att.
William Zea